Connect with us

Festivales

Suicide Tourist. La muerte del apático

Nueva obra dentro del Festival de cine fantástico de Sitges. En esta ocasión la elegida es Suicide Tourist (2019) de Jonas Alexander Arby cuya ópera prima When Animals Dream (2014) se pudo disfrutar en Sitges. Su nueva obra se centra en Max, un detective encargado de investigar lo sucedido en un hotel clandestino llamado Aurora. En dicha institución secreta se llevan a cabo fantasías suicidas asistidas, hecho que lleva al protagonista a una crisis existencial sobre el hotel y la propia realidad. En esta ocasión estamos ante un thriller, el cual se intuye potente. Con una buena dosis de tensión, complejidad y plenitud argumental podemos estar ante una obra realmente fantástica. En caso contrario estaremos ante una película más, olvidadiza. El encargado de capitanear el film es un viejo conocido para los fans de la pequeña pantalla, Nikolaj Coster-Waldau conocido por encarnar a Jaime Lannister en Juego de Tronos (2011-2019). Su trabajo interpretativo para protagonizar un thriller aparentemente potente a nivel argumental también será interesante de ver. Si más preámbulos, vamos a por ella.

Realmente la sinopsis es un tanto exagerada. La obra ciertamente se centra en Max, un trabajador de una aseguradora enamorado de su mujer al que le diagnostican una enfermedad degenerativa y terminal. Dado su amor por ella y su conocimiento de un extraño hotel donde se realizan suicidios a la carta decide ir a probar. La historia es eso y nada más. En algún momento parece que intente parecerse a La cura del bienestar (2016), pero poca cosa más. Un argumento lineal, sin altos ni bajos donde el protagonista conoce gente que finalmente son suicidados con mayor o menor colaboración final del paciente. El argumento juega a dar teóricos saltos temporales hasta que al final intenta jugar con la realidad y la percepción del espectador sin acierto, consiguiendo quitar gran parte de la solidez argumental dada con su sólido y rectilinio desarrollo. Plantear la obra como un debate sobre la eutanasia hubiera sido bonito, pero le falta muchísimo para ello.

El gran problema es el protagonista. Lejos de lo previsto para el film, Max interpretado por Nikolaj Coster-Waldau se comporta de forma apática durante toda la obra. Su expresión es prácticamente igual de principio a fin, un muro de hielo ante una dura y emotiva lucha interior, pero un muro de hielo para el espectador. Sin lugar a dudas el problema no es interpretativo, simplemente la película apuesta por un personaje que se mantenga inamovible exteriormente en la dura batalla moral que se supone que tiene. Eso provoca que la sensación global es que vemos el transcurrir de un hombre sin más, sin que este genere la más mínima empatía o interés para el espectador.

Visits: 43
2

Conclusión

En resumen, con Suicide Tourist Jonas Alexander Arby intenta plantear un debate sobre la eutanasia con un protagonista sólido y a la vez apático y le sale mal. En la recta final intenta romper la rectitud en el desarrollo argumental jugando con el espectador y tampoco consigue su cometido. La obra se deja ver y poca cosa más.

1917a 1917a

1917, paloma mensajera

Críticas

Midsommar. Horror Folk A pleno sol

Críticas

Amenaza en la sombra. Banda Sonora

BSO

cibra 2019 cibra 2019

Gala Inaugural XI edición del Festival del cine y la palabra CIBRA

CIBRA

Conecta
Suscríbete a nuestra Newsletter